La Bastida de les Alcusses

Moixent, Valencia

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La historia en los nombres del paisaje

Los nombres propios de lugares que se transmiten de generación en generación son un campo de enorme interés por las implicaciones geográficas, culturales e históricas que tiene. En esta zona cabe destacar la denominación de la extensa Serra Grossa, que hace honor a su nombre y constituye el núcleo central del territorio. La Serra Plana recibe, en cambio, esta denominación por lo aplanado de sus cumbres, ya que los estratos calcáreos no están plegados sino sobreelevados manteniendo la horizontalidad, aunque excepcionalmente en algunos puntos, los estratos en su área más próxima al valle buzan hacia éste. El relieve más meridional recibe por convención el nombre de Serra de Solana; aunque en Fontanars se la conoce como de Ombria, por razones obvias, sería más correcto el nombre de la Replana, en este caso en relación con las superficies de erosión que suavizan sus cumbres. Frente a la uniformidad toponímica de los relieves, las zonas bajas o llanas se denominan vall o pla. La primera forma aplicada sólo al valle fluvial del río Cànyoles, tal vez denominado así en referencia a la partida Cañolas de Almansa o la de Canyalís de la Font de la Figuera, situadas en su cabecera, aunque su nombre histórico es el de Riu de Montesa y el local es el de la Rambla. Pla se refiere a espacios llanos elevados con un uso agrícola al que su denominación completa hace referencia, es el caso del Pla dels Alforins (depósitos de cereal) y de les Alcusses (que se han descrito como depósitos de aceite, aunque genéricamente se refiere a recipientes de cerámica para almacenarlo y administrarlo).

Cambiando de escala en el análisis toponímico podemos ver que estas grandes unidades del paisaje no son homogéneas. Así, en la Serra Grossa, encontramos llomes y plans, que nos sitúan ante relieves de poca altura y forma aplanada o redondeada y llanos, resultado de procesos erosivos. Es el caso de la Lloma del Serrellar y del Pla de Mallaura, (mal de llaurar, difícil de labrar), que nos permite deducir el uso agrario de ciertos espacios favorables de la sierra. Frente a este modelado suave, el Barranc Fondo revela la existencia de zonas con un relieve abrupto, resultado del control tectónico de la red fluvial y del modelado cárstico, que también se deduce de topónimos como les Coves y Alt de Covatelles. Más complejo resulta determinar la significación del nombre del promontorio de la Bastida, que etimológicamente se asocia a edificios o estructuras de carácter provisional, pero que en ocasiones, como parece ser este caso, puede se utilizado para identificar fortalezas, pues la imponente muralla del poblado era visible antes de ser excavado.

También en el Pla de les Alcusses encontramos topónimos que revelan variedad. Algunos hacen referencia a relieves como llomes y altets (Casetes de la Lloma, Altet de Regueró, Altet de Garrido, del Viudo, etc.), se trata de testigos de antiguas superficies que han quedado aisladas dentro del llano margoso por la erosión, o de los pequeños relieves que delimitan el Pla por el norte con afloramientos de rocas duras (calizas y areniscas). Otros topónimos como Casa de les Canyades (referido a valles estrechos) o Casa del Fondo, revelan la existencia de vaguadas más o menos profundas; a ellos se asocian fuentes y topónimos que hacen referencia a la existencia de abundante agua (Regaixet, Regueró, Joncar o Sequiot son buenos ejemplos). La Foia de l’Auela o Abuela, referida a la existencia de una depresión, y el nombre de la antigua partida de Fontanars, nos descubre la existencia de un modelado y uno recursos hídricos similares en el Pla dels Alforins, al menos en su sector más próximo a la Serra Grossa. Respecto a la cubierta vegetal, frente al topónimo general del Pla, que hace referencia a su dedicación agraria, algunos topónimos como el Bosquet, la Carrasqueta, el Rebollar o la Font del Roure, nos sitúan ante un espacio en el que la vegetación natural, el bosque de carrascas y roble valenciano (quejigo), ocupó un lugar destacado.

Algunos topónimos expresan la presencia de suelos excepcionalmente arenosos (Casa dels Arenals y Coll de l’Arena) o margosos (Coll Blanc), tanto en el Pla de les Alcusses como en la Serra Grossa, y otros, como Camp Negre, hacen referencia a la existencia de antiguos horizontes edáficos ricos en materia orgánica. El Bovalar, situado en la confluencia de la rambla Fossino con el río, hace referencia a su uso como zona de pastos para ganado bovino, y el Corral de Ruis o el Corral de la Bastida o de Sarrión, a los pies del poblado, está en relación con ovejas y cabras.

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